Un verano que ha hecho historia

¡¡Cucuu!!

¿Qué tal amiguitos?

Supongo que andamos todos despidiendo a este verano que ha marcado nuestras vidas y que en el futuro lo recordaremos con un nudo en la garganta.

Jamás imaginé un año 2.020 así, ni en mis peores sueños. Debo reconocer que la ansiedad me rondaba al imaginar un verano sin piscina en nuestra urbanización, cancelando dos viajes que teníamos programados, pero que finalmente y a pesar de todo lo anterior ha sido tranquilo, sin movernos de nuestra zona de confort, disfrutando cada día de la piscina (no de la de casa), con comilonas entre amigos y familia, despidiendo cada día al sol y recibiendo a la luna.

Así lo hemos pasado y de corazón lo hemos disfrutado, esa sensación maravillosa de calma cuando volvíamos a casa y que tanto comentábamos Guille y yo.

Los días son cada vez más cortos, ha comenzado una etapa que ansiábamos mucho y que está sentando de lujo a todos los niños. Carlotta y Julietta son otras niñas, sus peleas persisten, cosas de hermanos, pero mucho más tranquilas, felices, se emocionan con cada día de cole, se duermen tempranito y siguen durmiendo sus once / doce horitas y nosotros tenemos tiempo para leer, ver la tele o cenar en silencio 🙂

Hace unos días, antes de entrar la lluvia disfrutábamos al aire libre, viendo conejos correr por el campo, enseñando el ombligo, pasando calor.. pero sentía perfectamente que sería uno de los últimos fines de semana de esta estación que podríamos lucir nuestros modelos favoritos de verano, así que hoy he decidido plasmar mis sentimientos en un post que quedará ahí, para cuando anhele el calorcito y sus momentos, hacer un clikc y montarme en mi máquina del tiempo para disfrutar recordando.

Es un total look tanto de las niñas como mío de ZARA y las menorquinas que tanto adoro en esta estación, son de PISAMONAS.

Y con estas fotitos, me despido del verano, soñando con un verano 2021 totalmente diferente, sin temor a abrazarnos, organizando comidas sin tener que contar el número de personas, pudiendo veranear sin miedo, sentándome en el borde de la piscina a tomar el sol sin que nadie me lo prohíba y guardando la mascarilla en el cajón del olvido.

Ahora vamos a disfrutar de su último fin de semana.

Besos mil.

N

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