MAMITIS GEMELAR

¡¡Cucuuu!!

¿Qué tal familia? ¿Cómo va la vuelta a la rutina?

Por aquí poco a poco recuperando la normalidad, los virus nos atraparon en forma de catarro antes de finalizar el año y aún no nos hemos deshecho de ellos.

Hoy como el propio post indica quería hablaros de la MAMITIS GEMELAR.

Las mamis de uno también os sentiréis identificadas, pero cuando se trata de multis la cosa cambia.

Es cierto que muchas personas emplean este término asociándolo a un bebé o niño pequeño consentido, incapaz de valerse por si solito y muy  mimado, siendo un gran ERROR, igual que todos los consejos que  llegan encadenados uno detrás de otro, como por ejemplo:

  • Cuando llore no le hagas caso

  • Si te pide brazos niégate

  • Debes darle autonomía para que aprenda a estar solo, sin ti

  • No hagas todo lo que te pida

  • Lo mejor es que juegue solo, etc etc etc

¡Un momento por favor!

Si hablásemos de esta mamitis cuando ya han cumplido la edad de los 6 años, si me apuráis los cinco, por supuesto que debemos tomar ciertas medidas, dejarnos incluso aconsejar por profesionales para intentar hacer a nuestro pequeño más autónomo, pero cuando hablamos de bebés en la etapa de mis gemelas o más mayores, es completamente normal, el problema lo tenemos nosotros, no el pequeño que te demanda, que sólo quiere tu cariño, sentirse seguro, jugar contigo y aprender contigo.

Vamos a pararnos a pensar fríamente en esta situación, pensando en ellos y dejando el egoísmo a un lado.

Desde que Carlotta y Julietta comenzaron a caminar todo cambió, cambió porque descubrieron lo divertido que era poder estar allá donde estaban papá y mamá, que la vida no era sólo estar sentado en una hamaca , jugando dentro de la cuna o de un parque, era mucho más divertido comenzar a descubrir nuevas cosas, explorarlo todo y aprender observando.

Creo que ahora mismo nos encontramos entre los 21 / 23 meses en el pico más alto que hemos experimentado de mamitis. Llamo mamitis a que todo lo quieren hacer conmigo, con papá se ríen mogollón, a papá le aman con locura, le dan abrazos, cuando no está mamá no quieren otra cosa que no sea él, incluso cuando papá tiene que salir de casa lloran peeeero, mamá es mamá.

Ahora mismo me demandan brazos las dos a la vez, he pasado de dejar de usar el carro a tener que llevarlo siempre a la fuerza porque se me tiran en el suelo y vosotros me diréis cómo hacer para llegar al destino que teníamos en mente.  Desde que se constiparon antes de Navidad me reclaman cada noche y como ya os he dicho en más de una ocasión cuando me preguntáis si son iguales.. si lo son, pero se van turnando, es decir, si ahora mismo es Carlotta la que se despierta en mitad de la noche varias veces y lo único que quiere es que la abrace y sentirme ahí mientras Julietta duerme, en un mes o un corto plazo será al revés, Carlotta dormirá y Julietta me demandará.

Estamos tan mal acostumbrados a que son dos niñas que duermen muchísimo desde pequeñas, que cuando pasamos por etapas así nos quejamos, porque cuando te levantas a las 05:40 h y resulta que desde la 01:00 de la madrugada te has tenido que levantar varias veces, como hoy jeje.. pues un día, otro y otro al final agotan.

Otra cosa que he observado es que papá puede estar tumbando viendo la tele, pero si se tumba mamá ya nos ponemos tontorronas, directamente me cogen la mano y me llevan hacia ellas.. quieren que esté jugando con ellas, que interactúe y mientras haces eso todo va fenomenal.

Reconozco que la etapa de los 23 meses es maravillosa en el sentido de ver como aprenden. A mí personalmente me tienen asombrada con su vocabulario, entienden perfectamente todo lo que las dices y te repiten todo y además están súuuuper cariñosas, pero por otro lado, es una etapa dura ya que va acompañada de mamitis, porque a veces te superan los nervios y te descontrolas cuando realmente lo que mejor y más funciona es emplear la tranquilidad.

Ahora mismo la concentración de nuestros pequeños no supera los 10 / 12 minutos, eso significa que podemos mantenerles entretenidos con una cosa por muy poco tiempo, que se puede alargar un poquito si cuando se han cansado comienzas a jugar con ese juguete o esa distracción tú también.

El fin de semana es eterno muchas veces porque claro, si hace mal tiempo y encima están malitas ¿Dónde vas? Si además madrugamos como cada día a veces se te agotan los recursos, así que yo procuro primero darlas el desayuno y después comenzamos a pintar con la pizarrra, de la pizarra pasamos al papel, continuamos con los cuentos, de ahí a las construcciones, luego damos de comer a Bimba (nuestra perrita) y a Pepe (nuestra tortuga). Mientras mami termina de hacer la comida (la preparo súper temprano), ellas abren todos los armarios, cajones y todo lo que esté a su alcance. Hay algo que las divierte mucho y es sacar los tapones que guardamos para ayudar a otros niños, entonces me los van dando y decimos el color o los van colocando en su trona o directamente los tiran al suelo, pero luego toca jugar a guardar.

Cuando mami termina de hacer la comida ya es una hora prudente para ponerte a recoger y limpiar, vienen detrás de mi por toda la casa, evidentemente tardo más en hacer las cosas que antes, pero tampoco en exceso y una vez termino, pasamos a jugar con otras cositas.. la cocinita, los bebés, etc, pero sin duda su juego más divertido es estar encima de papá y mamá, que las hagamos volar, saltar, cosquillas..  etc, o abrazar a Bimba y comérsela a besos, la pobre tiene el cielo ganado. Así estamos hasta que llega la hora de comer, procuramos respetar los horarios de la guardería, súper siesta para ellas. Nosotros procuramos comer con los mayores antes de que se despierten para poder dormir un poquito y una vez las despierto vamos a por la tarde, en la que solemos meter un baño con papá y mamá para hacer algo diferente.

Con el buen tiempo es todo más fácil, en nuestra urbanización tenemos mucho espacio para correr y jugar , se puede ir al parque sin problema porque los columpios no están ni fríos, ni mojados.. y podemos pasar horas muy agradables, pero encerrados en casa toca reinventarse.

Se me está viniendo a la mente la infinidad de momentos que nos quedamos paradas las tres, en casa , en el pasillo o en la calle, una enganchada a cada pierna diciendo… ¡¡Mamiiiii brazosss!! ¿Os suena verdad? Y si, antes las cogía a las dos pero ahora no aguanto mucho tiempo porque pesan lo suyo y me hago daño y digo Diosss mío por favor, trato de llegar hasta la meta jugando al trenecito pero a veces tampoco funciona y tengo que cogerlas como puedo, tratar de que una me de la mano mientras cargo a la otra y así vamos tirando.

El vínculo de nuestros hijos ya sea con el padre, madre u otro adulto, va a depender muchísimo del tiempo que le haya cuidado esa persona y como en el 90% de los casos somos nosotras, pues en esta etapa lo pasamos “peor” , por eso se habla de mamitis y no de abuelitis o papitis, que por supuesto también habrá casos, pero lo que quiero que penséis es que este apego es muy importante y lo que realmente le ayudará a ser más independiente. Los niños que de pequeñitos han carecido de este apego, luego sufren otro tipo de consecuencias en su pre adolescencia y en infinitos casos tienen que ponerse en manos de un especialista para reforzar el miedo u otro tipo de inseguridad.

Así que mamis y papis, no os agobiéis en esta etapa, aunque suene fácil decirlo, yo soy la primera que procuro respirar y relajarme y pensar Noelia, Carlotta y Julietta saben muchas cosas si, las veo muy espabiladas  pero no saben nada comparado con todo lo que tienen que aprender y necesitan aprender infinidad de cosas y lo que es importante, por si solas no pueden, necesitan de mí, de su papá y por supuesto también de su profe de guarde.

Llevo mucho tiempo leyendo sobre la educación, la inteligencia emocional y si algo me ha quedado claro es que para ser independiente primero hay que ser dependiente, que eso de que lo ideal es que jueguen solos es un error , que somos su espejo, que son esponjas y todo lo copian y que está en nuestras manos desde bien pequeñitos ayudarles y estimularles para cuando crezcan ser independientes pero seguros. A mi Guille me intenta ayudar mucho pero si ellas saben que estoy yo no hay nada que las pueda convencer, mamá, mamá y mamá.

Así que vamos a ser pacientes porque nuestros peques nos necesitan a su lado para aprender desde la confianza y no desde el miedo.

Y como el tiempo sigue así, este fin de semana seguiremos con nuestro itinerario casero y en cuanto los virus desaparezcan del todo, nos vamos a comer el parque, la piscina y las calles.

¡Feliz fin de semana!

Besos mil

N


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